
En esta época del año, solemos escuchar mucho el término “fuerza de voluntad” haciendo referencia a la fortaleza o motivación necesaria para alcanzar nuestras metas o propósitos. Sin embargo, en muchas ocasiones dejamos a medias lo que nos habíamos planteado, es como si esta fuerza de voluntad no nos alcanzara.
Empecemos por entender que la fuerza de voluntad es la capacidad de regular tus pensamientos, emociones y conductas para alcanzar tus metas a largo plazo, aún cuando de pronto aparezcan impulsos, desconfianza o incomodidad en el camino.
Así es que si no eres una persona constante, con facilidad de tolerar la frustración, cansancio o incomodidad y más bien te dejas llevar por tus emociones; es probable que sientas que no tienes la fuerza de voluntad necesaria para lograr lo que te propones.
Por lo anterior aquí te compartimos algunas ideas que pueden ayudarte al momento de fortalecer tu voluntad:
1.- Establece metas claras, alcanzables, medibles y realistas a tu situación y personalidad.
2.- Sé consciente del esfuerzo que tendrás que hacer y divide el plazo en periodos más cortos para que no te agotes.
3.- Busca motivación ya sea interna (forma en que sentirás la satisfacción al alcanzar tu meta) o externa (darte pequeñas recompensas) para hacerte más agradable el proceso.
4.- Realiza los ajustes necesarios en el trayecto, si algo no está funcionando, se vale detenerte para replantearte la forma de alcanzarlo.
Recuerda: la fuerza de voluntad no es infinita así que elige bien tus batallas. Además, toma en cuenta que la fuerza de voluntad es lo que inicia y apoya la primera etapa de los cambios, pero son los hábitos, lo que los mantiene.
