Los abrazos son, por excelencia un sanador natural; implica una acción de cercanía con un ser querido, estrecharlo entre los brazos, ejercer una leve presión sobre la persona a la que se le brinda. Puede ser a modo de saludo o como muestra de cariño. Está comprobado a través de estudios e investigaciones en múltiples áreas como la medicina, biología, psicología o neurociencia, que los abrazos mejoran nuestra salud. 

En 1995 se dio un acontecimiento asombroso en la medicina, el caso conocido como “el abrazo del rescate”, habiendo nacido un par de gemelas 12 semanas antes, una de ellas se encontraba en estado grave de salud  y su enfermera decidió intentar una estrategia poco conocida para entonces en Estados Unidos, la enfermera puso a ambas en la misma cuna, con lo que horas posteriores a esto comenzaron a verse dos acontecimientos: 1. la hermana saludable estiró su brazo hacia su hermana en forma de abrazo y 2. La hermana con estado delicado de salud comenzó a mejorar su ritmo cardíaco, nivel de oxígeno en sangre, aumentó su temperatura y su estado en general mejoró hasta ser dadas de alta juntas.

A partir de entonces se han realizado múltiples estudios e investigaciones respecto a la importancia de los abrazos. En esta acción participan diferentes órganos com:

  • El corazón
  • El cerebro
  • Los receptores de la piel
  1. Mejoran la salud cardiovascular, al disminuir la frecuencia cardíaca debido a la relajación mejoran la salud cardiovascular.
  2. Los abrazos reducen el estrés y el nivel de cortisol en sangre, es decir, reducen los niveles de la hormona del estrés; además sirven como relajante natural, una especie de analgésico, ya que estimula la circulación en tejidos blancos, favoreciendo que se relajen y disminuyan los dolores musculares.
  3. Mejoran el estado de ánimo, ya que aumentan los niveles de serotonina, un neurotransmisor conocido como “hormona de la felicidad”, la cual se relaciona con la depresión cuando los niveles de ésta son bajos.
  4. Favorecen el equilibrio del sistema nervioso, al enviar señales al cerebro mediante receptores sensoriales, creando una estimulación que genera bienestar en el organismo.

Existen diversos tipos de abrazos de acuerdo con algunos especialistas:

  • Abrazo de oso. Un abrazo fuerte y cálido donde uno envuelve al otro a manera de protección.
  • Abrazo con contacto de mejillas. Se da un beso en la mejilla al tiempo que se ofrece el abrazo.
  • Abrazo oriental. Ambos entrelazan sus brazos en el otro.
  • abrazo de 3. Se da cuando los padres abrazan en conjunto a su hijo o hijos; o entre amigos como signo de gusto y felicidad.
  • Abrazo de costado. La persona pasa su brazo por los hombros o cintura del otro.
  • Abrazo de corazón. El que se da sin causa o razón aparente.
  • Abrazo por la espalda. La persona llega desde atrás, rodea la cintura con los brazos y estrecha suavemente a la otra persona, suele darse entre parejas.

Debido a todos los beneficios que se han estudiado, los expertos sugieren que se necesita al menos un abrazo de calidad por día para mejorar la calidad de vida; sin embargo, mientras más abrazos más bienestar se genera en las personas, esto es importante dados sus beneficios naturales para contrarrestar algunas problemáticas que son comunes en la actualidad y que podrían verse beneficiadas de este sutil pero importante acto si comenzáramos a favorecer esa cercanía entre los seres queridos.


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