La terapia breve se sitúa exclusivamente en el presente, usa herramientas terapéuticas en un tiempo más corto y su fin es el cambio de un comportamiento específico en lugar de uno a gran escala o más profundo. Su énfasis está en incrementar la autoeficacia y la motivación para el cambio, así como en la empatía y la alianza terapéutica desarrollada con el consultante; empleando técnicas de escucha reflexiva que le permiten identificar cómo, cuándo y por qué podría cambiar.

Beneficios de la terapia breve

  • Los pacientes adquieren recursos o fuerzas para resolver sus problemas.
  • Proporciona un gran alivio al trabajar con las problemáticas más rápidamente.
  • El cambio es constante e inevitable. La resolución de problemas puede ser rápida.
  • NO es necesario conocer “la causa” Sólo es necesario un cambio pequeño para producir un cambio en otra parte del sistema.
  • Los pacientes definen los objetivos.
  • Se centra en lo que es posible y puede cambiarse y no en lo que es imposible e intratable.
  • Enseña que las personas tienen problemas, NO SON ELLOS EL PROBLEMA.

Debido a que se trata de un modelo de terapia más moderno y, como su nombre lo dice, breve, muchas personas creen que en un mes el problema estará superado lo que no es correcto, pues la efectividad de esta terapia depende del compromiso del paciente, la frecuencia y duración de las sesiones, el tipo de problema que se desee solucionar, entre otros factores.

En cuanto a la efectividad, no por ser breve es menos efectiva o eficiente, al contrario, en los últimos 20 años ha demostrado ser altamente favorable.

Este tipo de terapia es una intervención radical que requiere de un gran esfuerzo por parte del paciente, lo que resulta muy positivo, ya que sus resultados se comienzan a sentir más rápidamente, pues proporciona un gran alivio al trabajar con las problemáticas más rápidamente.

La terapia breve se recomienda para tratar alguna de las siguientes problemáticas:

  • Problemas de pareja
  • Rupturas amorosas o problemas para iniciar una nueva relación
  • Dificultades de relación familiar, laboral, entre otros
  • Ansiedad o trastornos de ansiedad como ataques de pánico, fobia social y depresión
  • Dificultades de comunicación
  • Problemas de conducta
  • Estrés, entre otros

Bibliografía: 

Gómez, M., “Terapia Breve Consideraciones”, recuperado de: biblioteca virtual del Instituto de la Familia A.C. 

Sistema de Información Científica Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal, recuperado de: https://www.redalyc.org/pdf/799/79911627012.pdf


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