Qué responderías ante la pregunta sobre ¿Cuál es la similitud de una relación de pareja y un teléfono celular? Una respuesta nada alejada de la realidad estaría encaminada a pensar que en cualquier momento ambos pueden tornarse irresistiblemente inseparables, al grado de formar un vínculo de codependencia. En tiempos actuales sería importante comprender un poco más sobre cómo la excesiva cercanía en las relaciones afecta a las personas, y así también entender el papel de las redes sociales en estas interacciones disfuncionales.

 

Primero que nada, destacar que las personas codependientes:

 

  • Reflejan un patrón persistente de necesidades emocionales insatisfechas, que se intentan cubrir desadaptativamente con otras personas.
  • Necesitan de forma constante la aprobación de los demás.
  • Idealizan a sus parejas.
  • Dejan de lado su desarrollo personal por dedicar grandes sumas de tiempo y energía a la otra persona.
  • Presentan miedo a la soledad.
  • Indican déficit en sus relaciones sociales.
  • Experimentan preocupaciones persistentes de ya no ser importantes en la relación.
  • Muestran dificultades significativas, para manifestar desacuerdos.
  • Permiten y soportan conductas y actitudes desadaptativas, que ponen incluso en riesgo su propia integridad.
  • Realizan esfuerzos titánicos para preservar la relación.
  • Manifiestan altos niveles de ansiedad ante la posibilidad de la ruptura de la relación.
  • Tras una ruptura de manera inmediata, buscan una nueva relación, que les provea de cuidados y atenciones.

 

Ahora bien, cabría preguntarse si los conflictos que presentan las parejas en las interacciones cara a cara tienen relación con su interacción en las redes sociales, considerando que en México las principales aplicaciones son Facebook y WhatsApp, sin quedarse atrás Instagram y Twitter.

Por sorprendente que parezca, dichas aplicaciones han terminado digitalizando las expresiones afectivas, acortando factores temporales, debido a que consiguen codificar en un lenguaje tecnológico los sentidos, encaminando “la realidad” hacia algo más potenciador e interactivo, que el simple escrito de una carta. Por lo tanto, las redes sociales consiguen darle un nuevo orden y dirección a las emociones y conductas, debido a las cada vez más completas y complejas aplicaciones disponibles. Dejando así, amplios desafíos en el camino de las relaciones de pareja donde predomina la codependencia y de por medio se encuentran las redes sociales como canal comunicador. Aquí algunas señales a tener en cuenta:

 

  • Ante el ocio, aburrimiento o sentimientos de soledad se recurre en primera instancia y de manera demandante a la pareja, bajo la premisa de mitigar los factores iniciales.
  • Interpretaciones catastróficas, por ejemplo, si al escribir vía WhatsApp, hay demora.
  • Baja tolerancia a la incertidumbre, intentando contrarrestarla, mediante el envío y recepción de evidencias tales como fotografías, capturas de pantalla, audios, videos y ubicación.
  • Imposición a reaccionar a las publicaciones realizadas.
  • Geolocalización en tiempo real y continuo de la pareja.
  • Comparaciones negativas, si la pareja comenta una fotografía o estado de alguien más en Facebook o Instagram.
  • Ideas de desvalorización si los contenidos publicados en las “Historias” no son alusivos a la relación.
  • Hipervigilancia de los estados de conexión y en caso de que la pareja se encuentre en línea, preocupación excesiva por no tener una interacción.
  • El ideal se centra en que la comunicación en redes, sea focalizada en la relación de pareja.
  • Emociones exacerbadas, los seguidores y contactos de la pareja son percibidos como amenazas a la relación.
  • Acceso sin consentimiento a las redes sociales de la pareja.

 

Cualquiera de los puntos anteriores al instante y al paso del tiempo deterioran la estabilidad individual y sobre todo a la relación de pareja, no permitas que la codependencia se viralice en tu vida… en la Fundación Mexicana de Lucha Contra la Depresión, podemos ayudarte a ser parte de la solución.

 

Fuentes:

Espinar, E., Zych, I., & Rodríguez-Hidalgo, Antonio (2015). Ciberconducta y dependencia emocional en parejas jóvenes. Psychology, Society, & Education, 7(11), 41-55.

Martínez, L. A. (2018).7 gráficos sobre los usuarios de internet en México en 2018. El Financiero, Ciudad de México: Recuperado de https://www.eleconomista.com.mx/tecnologia/7-graficos-sobre-los-usuarios-de-internet-en-Mexico-en-2018-20180517-0077.html


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